Hace veintisiete años abrí esta puerta por primera vez. Una pequeña boutique en Ronda. Una mujer sola, con un sueño y un bebé en brazos. El padre de Elena nos dejó demasiado pronto, y esta tienda, pequeña como es, se convirtió en mi refugio y en mi salvación. Elena creció entre perchas y espejos, dio aquí sus primeros pasos, aprendió a hablar entre estas mismas paredes.
Ha pasado toda una vida entre estas paredes. El corazón querría seguir, pero la salud ya no me acompaña, y ha llegado la hora de cerrar esta puerta. Elena ha vuelto a mi lado para ayudarme a hacerlo con la misma dignidad con la que la abrimos.
Escribo esto con el corazón encogido. No es fácil decir adiós a lo que ha sido toda una vida, pero también escribo con gratitud, porque nada de esto habría tenido sentido sin cada una de vosotras, que cruzasteis esta puerta y la convertisteis en algo más que una tienda. Lo que queda ahora son las últimas prendas elegidas por mí, con el mismo cuidado de siempre: nuestra última colección, con hasta un 70% de descuento, como último gesto de agradecimiento.
Gracias por haber sido parte de Casa Provincial.
Con todo mi cariño,
Dolores ❤️